Puteada

 PUTEADA

Cada vez que
quiero recuperar algo que perdí,
lo pierdo aún más.

Cada vez que intento reír,
tengo un nuevo motivo
para llorar.

Si como, siento cada vez
más hambre.
Si bebo,
más sed.
Si amo,
más odio.

Cada vez que
quiero perder algo que me hirió,
sangro aún más.

Si te miro a los ojos,
Dios,
tú te vas.

Soy fuerte —dicen todos—,
pero lo que creo lleno
está vacío.

Donde veo luz
hay oscuridad.
Donde me siento en paz,
están todos en guerra.

Cuando soy justo,
la injusticia triunfa.
Cuanto más libre me siento,
más gruesos son mis barrotes.

Cuando estoy acompañado,
siento tu ausencia.
Si me quedo, tú te marchas.
Si soy alegre, el mundo se pone de luto.

Si vivo es
porque estaré
muerto.

Si salgo de mi crisálida,
el sol quema mis alas.
Si camino bajo la Luna,
me convierto en monstruo.

La lluvia y el frío
se alojan en mi alma,
mi cuerpo seco se incendia.

Cada vez que guardo silencio
todos gritan.
Si grito, piensan que estoy loco.

Nadie cree mis verdades y,
cuando miento,
todos aplauden.

Si vivo con fe, me arrancan los ojos;
si mi muerte es una herejía,
un ángel pasa volando sobre mi tumba.

Soy valiente cuando debería ser cobarde.
Si camino, nunca llego.
Si voy de prisa, menos.
Si llego primero, fracaso.

Si sueño, no duermo.
Si necesito un abrazo,
todos son mancos o,
a su ego, aplauden.

Si te pido un beso, me das una cachetada.
Si soy leal, me traicionas.
Si me tiento en probar,
recibo un golpe sobre la mano.

Si creo que puedo, tú me desalientas.
Si descubro un tesoro, alguien me lo roba.

Cuando sólo quiero...
silencio,
la tierra tiembla.

Cuando abro una puerta,
apagan las luces.
Cuando enciendo una vela,
un santo peca.

Si me arrodillo, recibo azotes.
Si juro, nadie me escucha.
Cuando me siento enfermo, me dan el alta.
Si estoy sano, comienza una pandemia.

Si quiero trabajar, hay huelga.
Si tengo dinero, se devalúa.
Mis ahorros ya no valen.
Mis responsabilidades, a nadie importan.

Si pago, no me beneficio.
Si me beneficio, es porque pedí todo.
Si no tengo nada, me desvalijan.
Si tengo todo, me envidian.

Cuando soy fiel, tú piensas que te engaño.
Y cuando dices que me quieres,
me traicionas.

Cuando leo a Borges, lo creo verdad.
Si leo algún diario,
sé que me mienten.

Cuando prometes, no espero nada.
Si recibo un regalo, lo inmolo.

Si quiero arreglar algo
se rompe,
se descompone,
se vence,
se retira,
o se muere.

Si te pido protección, me atacas.
Si quiero estar solo, no me abandonas.
Si lucho y defiendo, me torturas.
Si resisto, me desapareces.

Si reclamo un derecho, me desnaturalizas
y dices que soy una aberración.

Si guardo las formas, dices que no me muestro,
y si lo hago,
me rechazas.

Si estoy atado a un tutor, me tuerzo.
Cuando pido socorro, están todos en misa.

Recibo condenas sin juicio.
Me hacen preguntas que no tienen respuestas,
y respondo
lo que nadie entiende.

Si comprendo algo, quedo preñado de dudas.
Si doy a luz, te quedas ciego.

Así como me ven, me maltratan.
Me critican cuando no hago nada,
y me insultan cuando sí.

Si te gusto, me miras con desconfianza.
Si te digo la verdad, me detestas.
Si te doy la mano, me tomas el codo.
Si duermo a tu lado, me das la espalda.

Si sufro, me escupes.
Si ya no creo en dios, construyes más iglesias.
Si pido perdón, no dejan de odiarme.

Si suplico, me ignoran.
Si ruego, me dejan.
Si imploro, me borran.

Cuando te abrazo, te escapas.
Cuando te beso, finges.
Cuando te hago el amor, disimulas.
Cuando me haces el amor, sólo piensas en ti.

Si resucito, ya no hay más cielo.
Si soy pecador, beatifican al diablo.
Si soy un santo, me crucifican.

Si descanso lo suficiente, ya no me levanto.
Si tengo hojas, llega el otoño y un viento sopla.

Cuando soy bueno,
tú dices: ¡ingenuo!

Si te observo, te desvaneces.
Si digo “futuro”, siento vértigo.

Tengo recuerdos de mi futuro,
nostalgias del presente,
y busco arreglar mi pasado,
pero se descompone.

En el cajón hay una sola manzana sin podrirse.
La leche es negra y las moscas vuelan blancas.
Bajo el mar hay un desierto
y en ese desierto,
corre un río.

Aunque el tiempo pase, yo no crezco.
Si puedo alcanzarlo con una mano,
me lo arrebatan.

Si estoy parado en el borde,
alguien me empuja.
Si digo que sí,
todos dicen que no.

Si me afirmo como una montaña,
hacen que mis pies tambaleen.

Si sientes lástima, me ayudas.
Si crees que soy un miserable, te apiadas.
Si piensas que soy peor que tú, eres feliz.

Si me caigo, haces leña.
Si soy obediente, te abusas.
Si pienso, me dices que ya no lo haga.

Si te presto dinero, nunca me lo devuelves.
Si te doy mi casa, me echas.
Si quiero ayudarte, me puteas.

Si protesto, me reprimes.
Si tengo una opinión, me censuras.
Si quiero ser libre, inventan más monopolios.

Si me desnudo, me crees falaz.
Si estoy vestido, pronuncias mi nombre.

Cuando levanto cabeza, me aplastas.
Cuando entro al templo, todos se derrumban.

Si me muevo con sigilo, las paredes crujen.
Si soy cuidadoso, el viento me desparrama.

Cuando tengo suerte, el pozo queda vacante.
Si vivo con caridad,
el diablo me ofrece un sueldo.

Si sé mucho, de nada sirve.
Si soy competente, me pagan menos.

Si me preocupo, no recibo noticias.
Si me urge alguna cosa, no llega nunca.

Si estoy harto, cavas una fosa.
Si estoy triste, me ningunean.
Si estoy grave, diagnostican algo crónico.

Si me duele el corazón,
dicen que es la cabeza
y sus florecimientos cognitivos.

Si digo que ya no puedo más,
me descartan.
Si soy útil, me desaprovechan.
Si soy inútil, no existo.

Cuando no me quedan más lágrimas, quiero llorar.
Cuando quiero reír, no tengo motivos.

Cuando morir, no tengo fuerzas
ni cobardía.

Si te busco, te pierdo.
Si te encuentro, muero.

Si soy idealista, me culpan y me asesinan.
Si soy corrupto, me felicitan.

Si me juego, gritan ¡romántico!
y si sueño, ¡surrealista!

Si me apego, dicen que me desprenda.
Si me despego, me quedo solo.

Si persevero, no triunfo.
Si soy cabeza de ratón, no tengo cola.
Si siembro, no cosecho.

A buen tiempo, mala es siempre tu cara.
Donde no las dan, no las toman.
Cada loco con tema ajeno.

¡Cría ojos y te quitarás esos cuervos!
Quien no oye consejos, no llega a viejo.
¡No vales tanto cuanto tienes!

No hay palabra
mal dicha
si no fuese
mal entendida.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Milésimo

Cegueras

Poética de la contracción